Por: Dr. Óscar Marulanda Calixto. Fundación Virgilio Barco

Foto: essaeformacion.com

Durante el pasado año 2019 en Colombia, según reporte del Instituto Nacional de Salud (INS), se conoció que cerca de 1600 personas fueron diagnosticadas con intoxicación por ingesta inadecuada de medicamentos. Si esta cifra es tan solo del primer semestre, podemos deducir que en los siguientes seis meses sucedió algo muy similar, llevando a aumentar la cifra de personas intoxicadas. Lo grave de este asunto es la cantidad de efectos que esto genera en la salud de las personas, como a continuación lo vamos a relacionar.

Este flagelo, no es justificable, pero ante la situación actual del sistema de la salud en nuestro país, la demora en las citas o tratamientos y la tardanza en la entrega de medicamentos, pueden ser las razones que llevan a muchas personas a la automedicación. Si usted estimado lector del Periódico La Verdad, ha incurrido en esta mala práctica, recuerde lo siguiente:

- La automedicación es un riesgo para su salud. Todos los medicamentos pueden producir reacciones adversas graves.

- No consuma medicamentos que no hayan sido formulados por su médico. Existen medicamentos tales como los antibióticos, que usados indiscriminadamente generan resistencia bacteriana.

- La automedicación es un hábito muy común en nuestra comunidad. Ningún medicamento es innocuo.

- El consumo masivo de analgésicos y uso no controlado pueden producir falla renal.

- Los medicamentos pueden producir dependencia, adicción o interacción farmacológica.

Dentro de las prácticas que sí son necesarias que se tengan frente a los medicamentos, están las siguientes:

- Lea bien el prospecto del medicamento, cuál es el nombre, cuál es su indicación, para qué sirve.

- Fíjese en la fecha de vencimiento.

- Tómese la dosis formulada durante el tiempo completo estipulado en la formula médica.

- Asegúrese que el medicamento que le entregan en la farmacia sea el que le formularon.

No cabe duda que la automedicación es peligrosa, y es un error grave. Además de que enmascara la enfermedad; por ejemplo: un dolor abdominal puede ser desde una simple distensión, una parasitosis hasta algo grave como una apendicitis o una peritonitis; también puede llevar a la intoxicación grave.

Recuerde que el consumo de todo medicamento debe estar siempre asesorado por un médico, ya que los medicamentos o fármacos formulados se ajustan a factores tales como: la edad, la preexistencia de condiciones clínicas tales como diabetes o hipertensión. En el caso de las personas mayores de edad, existe un mayor riesgo en la automedicación, ya que, por su reserva renal disminuida, pueden verse muy afectados debido a que la mayor parte de los fármacos se excretan por vía renal.

Según la OMS, el 10% de los pacientes ingresados a los servicios de urgencias, corresponden a reacciones adversas de medicamentos ingeridos sin formula médica.

Por ejemplo, existen personas sensibles incluso a analgésicos comunes, como el acetaminofén; o algunas que ante medicamentos tales como la Dipirona o la Codeína pueden llegar a producir reacciones alérgicas severas si se consumen sin una prescripción médica. En el caso de antecedentes de infarto de miocardio o si se es diabético o hipertenso, la automedicación puede llevarlo a una descompensación orgánica grave. ¡Cuidémonos!

Columnas de hoy