Foto: L'Osservatore Romano

La paz como camino de esperanza: diálogo, reconciliación y conversión ecológica. Así se titula el mensaje oficial del Papa Francisco para la LIII Jornada Mundial de la Paz, que será el 1 de enero de 2020.

Para esta celebración en su versión número 53, el Papa propone un mensaje orientado a la construcción social, de la cual todos los ciudadanos son responsables.

Descargar mensaje.

La Red Mundial de Oración del Papa Francisco ha dado a conocer el video número 12 de este 2019, donde Su Santidad pide que en el mes de diciembre se ore por el futuro de los más jóvenes, especialmente por los que hoy sufren: “Cada niño marginado, cada niño abusado, cada niño abandonado, cada niño sin escuela, sin atenciones médicas, es un grito que se eleva a Dios".

Foto: aciprensa.com

Este miércoles desde la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco realizó su Audiencia General habitual, e hizo un recuento de su viaje apostólico en Tailandia y Japón. “Tailandia es un antiguo reino que se ha modernizado fuertemente. Al reunirme con el Rey, el primer ministro y otras autoridades, he homenajeado a la rica tradición espiritual y cultural del pueblo Thai”.

También explicó cómo respaldó el compromiso por la armonía entre los componentes de esta nación, para que puedan avanzar temáticas como el desarrollo económico, y poder salvar a las mujeres y los niños de la explotación.

“La religión budista forma parte integral de la historia y de la vida de este pueblo. Por ello, visité al Patriarca Supremo de los Budistas, prosiguiendo sobre el camino de la estima recíproca de mis predecesores, para que crezcan en el mundo la compasión y la fraternidad. En este sentido, fue muy significativo el encuentro ecuménico e interreligioso que tuvo lugar en la mayor universidad del país”, explicó su Santidad.

También nombró a los católicos de esa zona diciéndoles que “el testimonio de la Iglesia en Tailandia se ofrece también por medio de las obras de servicio a los enfermos y a los últimos. Entre ellos, destaca el Hospital Saint Louis, que visité animando al personal sanitario y hablando con algunos pacientes”.

Su segunda etapa del viaje fue desarrollada en Japón, mencionando cómo fue su recibimiento en Tokio y cómo lo acogieron los obispos y fieles “con los cuales hemos compartido de inmediato el desafío de ser pastores de una iglesia muy pequeña, pero portadora del agua viva, el Evangelio de Jesús”, dijo Francisco.

“Proteger toda vida’ fue el lema de mi visita a Japón, un país que lleva impresa la herida del bombardeo atómico y es para todo el mundo portavoz del derecho fundamental a la vida y a la paz. En Nagasaki y en Hiroshima recé, me encontré con algunos supervivientes y familiares de las víctimas y renové la firme condena de las armas nucleares y de la hipocresía de hablar de paz construyendo y vendiendo armas”, contó el Papa.

Además, explicó que “las primeras víctimas del vacío espiritual son los jóvenes”, por lo que dedicó parte de sus palabras a ellos enfatizándose en sus sueños y aspiraciones, inspirándoles aliento para que se abran a la voz de Dios, pues Él tiene un mensaje de verdad.

“He promovido una cultura del encuentro y del diálogo, caracterizada por la sabiduría y la amplitud de horizontes. Permaneciendo fiel a sus valores religiosos y morales, y abierto al mensaje evangélico, Japón podrá ser un país puntero para un mundo más justo y pacífico, y para la armonía entre el hombre y el medio ambiente”. Finalizó.

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Este domingo la Iglesia Católica celebró la Jornada Mundial de los Pobres, quien fue instituida por el Papa Francisco en el 2016, al finalizar el Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

“Los pobres nos facilitan el acceso al cielo; por eso el sentido de la fe del Pueblo de Dios los ha visto como los porteros del cielo. Ya desde ahora son nuestro tesoro, el tesoro de la Iglesia, porque nos revelan la riqueza que nunca envejece, la que une tierra y cielo, y por la cual verdaderamente vale la pena vivir: el amor”, dijo el Papa en su homilía.

Después de finalizar la Eucaristía, el Papa Francisco esperó en el Aula Pablo VI del Vaticano, a 1.500 pobres en compañía de algunos voluntarios, para compartir un almuerzo con los que más lo necesitan.

El Sumo Pontífice afirmó que “en las diócesis y en las parroquias de todo el mundo, han promovido iniciativas de solidaridad para dar esperanza concreta a las personas más desfavorecidas”.

Finalmente, su Santidad agradeció “por tantas iniciativas a favor de la gente que sufre, de los necesitados, y esto debe testimoniar la atención que nunca debe faltar ante los hermanos y hermanas”.

Foto: aciprensa.com

Este domingo la Iglesia Católica celebró la Jornada Mundial de los Pobres, quien fue instituida por el Papa Francisco en el 2016, al finalizar el Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

“Los pobres nos facilitan el acceso al cielo; por eso el sentido de la fe del Pueblo de Dios los ha visto como los porteros del cielo. Ya desde ahora son nuestro tesoro, el tesoro de la Iglesia, porque nos revelan la riqueza que nunca envejece, la que une tierra y cielo, y por la cual verdaderamente vale la pena vivir: el amor”, dijo el Papa en su homilía.

Después de finalizar la Eucaristía, el Papa Francisco esperó en el Aula Pablo VI del Vaticano, a 1.500 pobres en compañía de algunos voluntarios, para compartir un almuerzo con los que más lo necesitan.

El Sumo Pontífice afirmó que “en las diócesis y en las parroquias de todo el mundo, han promovido iniciativas de solidaridad para dar esperanza concreta a las personas más desfavorecidas”.

Finalmente, su Santidad agradeció “por tantas iniciativas a favor de la gente que sufre, de los necesitados, y esto debe testimoniar la atención que nunca debe faltar ante los hermanos y hermanas”.

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