Fotos: Cortesía

El canal de televisión Cristovisión transmitió la posesión canónica del Excelentísimo Monseñor Luis José Rueda, como Arzobispo de la Arquidiócesis de Bogotá y Primado de Colombia.

Los fieles en todo el país pudieron seguir la ceremonia a través del canal y sus redes sociales, llevada a cabo el jueves 11 de junio en horas de la mañana, desde la Catedral Primada de Colombia. El acto de posesión y Eucaristía fue celebrada en la capilla Santa Isabel de Hungría de la Catedral.

Este momento señala el inicio oficial de su ministerio, cargo que se caracteriza por tener una triple función: Gobernar (buscando siempre el bien del pueblo de Dios), santificar (celebración de los Sacramentos) y predicar (con su magisterio animar permanentemente en la Palabra que salva).

Estuvieron presentes el Cardenal Rubén Salazar Gómez, predecesor del cargo; los obispos auxiliares de Bogotá: Monseñor Luis Manuel Alí Herrera y Monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla​; algunos miembros del Colegio de Consultores; el padre Ricardo Pulido, canciller de la Arquidiócesis de Bogotá y encargado de realizar la lectura de la Bula Papal; el Nuncio Apostólico del Papa Francisco en Colombia, Monseñor Luis Mariano Montemayor, quien en nombre de su Santidad, posesiona al nuevo Arzobispo.

Mons. Luis José Rueda, Arzobispo Metropolitano de Bogotá y Mons. Luis Mariano Montemayor, Nuncio Apostólico en Colombia

El Nuncio expresó que esta es una ocasión propicia para hacer cercano el afecto y las oraciones que el Papa sostiene permanentemente por el pueblo colombiano y aseguró, que el Sumo Pontífice ha nombrado a Monseñor Luis José Rueda, confiando en que está preparado para enfrentar los desafíos de este servicio, destacando que la Arquidiócesis cubre un 50% del área metropolitana y un área rural que se proyecta hacia los llanos orientales, por lo que “a su inteligencia y corazón de pastor ha sido confiado un cuidado particular de las relaciones de la Iglesia Católica y el Estado colombiano, teniendo como horizonte no sólo el bien de la comunidad eclesial, sino también del país entero”, expresó Monseñor Luis Mariano.

Otro de los desafíos, es fijar la atención en la indiferencia religiosa de muchos bautizados; mirar a los últimos, los excluidos, los desplazados, los indiferentes, los no creyentes, ya que ellos suman todo el espectro que el Papa Francisco llama “las periferias existenciales”, las cuales el Nuncio pide que “sean encomendados preferiblemente a su corazón de pastor, en favor de ellos en esta ciudad capital, pero con proyección nacional. Usted ha sido llamado a ser un instrumento generoso y fraterno de reconciliación para contribuir a cerrar heridas muy profundas por desigualdades y víctimas de toda violencia”.

Cardenal Rubén Salazar Gómez

Por su parte, el Cardenal Rubén Salazar Gómez, el Arzobispo número 40 de la Arquidiócesis de Bogotá, se despidió de su labor y le aseguró a Monseñor Luis José que él es “el pastor que el Señor hoy quiere, a quien ha adornado con virtudes y capacidades para que desde este momento, donde se plantean desafíos tan fuertes, guíe a esta Iglesia en el nombre del Señor”. Su Excelencia, Monseñor Salazar Gómez, le expresó al nuevo Arzobispo que bajo su conducción, este pueblo de Dios, va a continuar permanentemente descubriendo la presencia salvadora y discerniendo cada vez mejor.

Monseñor Luis José Rueda Aparicio

Al tomar posesión de su magisterio, Monseñor Rueda presidió la Sagrada Eucaristía, resaltando en su homilía la memoria de San Bernabé, un Apóstol, del que se supo cuando se proponen candidatos para sustituir a Judas; era conocido como el bondadoso, el justo, y fue quien vinculó a san Pablo a la Iglesia. Monseñor explica que Bernabé fue un misionero enviado por la Iglesia, es un ejemplo, que muestra que “nos urge a todos retomar el ardor de la misión evangelizadora (…) El Señor necesita de nuestras manos, de nuestra inteligencia, de nuestro ser para que su amor se haga visible en un momento tan difícil como el que vive el mundo, la ciudad, la nación; Dios nos permita a todos ser misioneros al estilo de Bernabé”.

De esta manera, contempla con gratitud que él, como Bernabé, también haya sido enviado a esta obra evangelizadora con 456 años de historia: “la Iglesia de Bogotá, un lugar donde han arado terreno, sembrado la semilla del Evangelio. Contemplo una línea Apostólica de 40 señores Arzobispos, todos ellos han entregado generosamente su vida en este servicio”.

“Alabo y bendigo a Dios por la sabiduría misionera y la audacia evangelizadora de Su Eminencia, Monseñor Rubén Salazar Gómez; de verdad me llena de alegría recibir una Iglesia bien estructurada, con un Plan de Evangelización en marca. Señor Cardenal, es un gran honor sucederlo, pero es un gran desafío que asumo con fe”. De esta manera, agradeció al Cardenal Salazar, y al señor Nuncio le ofreció su “entera disposición como servidor (…) no puedo ocultar que tengo al Cauca en mi corazón, pero Dios me ha traído a esta sede Primada, así que vengo a caminar con ustedes, a orar con ustedes, a evangelizar con ustedes, y cuando Dios me conceda esa gracia, vengo a morir con ustedes”.

Finalmente, se dirigió al presidente de la República, Iván Duque Márquez; a los entes gubernamentales tanto nacionales, como departamentales y locales; a las autoridades civiles y militares; a los líderes sociales; docentes; trabajadores de la salud; medios de comunicación; y a todos los que laboran “por el bien común”, el Arzobispo les manifiesta su disposición para que “tendamos puentes de encuentro, forjemos una sociedad más justa y fraterna, por la reconciliación y paz de Colombia, juntos para evangelizar”.

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