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follow link Félix Ramón Celis Gómez, Pbro.

Especialista en Bioética

Analytical Essay On Time Management La maternidad es la forma como la mujer, resultado de una madurez humana, cristiana, psicológica y afectiva, cumple con las obligaciones con sus hijos.

essaywriters account Es la manera como una madre proporciona los bienes materiales y espirituales necesarios para sus hijos, para que subsistan ante el mundo. Es un acto lleno de afecto, voluntario y racional para recibir, mantener, educar y amar a esa nueva persona que será su hijo. Sin embargo, la mentalidad de la maternidad ha venido perdiendo espacio y significado dentro de la cultura actual, porque la consideran como un vicio del ser humano en la reproducción de la especie.

Hoy en día hay quienes ni mujeres son; porque ser madres, para muchas jóvenes, es una incomodidad, un fastidio, un problema; y para otras, un problema, una desgracia, un castigo.

Las aspiraciones modernas son diversas: unas desean vivir intensamente y tener relaciones, más no hijos (amor libre); otras desean casarse, pero no atarse con hijos; casarse y tener como máximo dos hijos, es la aspiración de la más decente. Pero en todas ellas, la voluntad de Dios y su gloria, no cuentan.

Ante estas nuevas tendencias o enfoques de ver, juzgar y actuar sobre la maternidad, se constata una percepción muy limitada y viciada, porque se quedan solamente con una apreciación subjetivista, ante el sentido, valor y custodia de la vida humana en general. De esta manera, se descarta el sentido antropológico y sagrado del ejercicio de la sexualidad dentro de la pareja en la dimensión unitiva y pro-creativa. Es necesario ver que la maternidad es un don inherente a la naturaleza de la mujer, donde el hijo es fruto de la relación de amor, de una opción libre, consciente, responsable y de una decisión del corazón y de la razón.

P o r c o n s iguiente, la maternidad responsable enfrenta una serie de atentados que van en detrimento de lo que verdaderamente significa. Es por eso que encontramos cómo la maternidad ha sido sustituida por:

• La fecundación artifi cial- el hijo no es fruto de una relación de pareja sino de la técnica, no es don sino un derecho.

• El alquiler del vientre, es decir, madres famosas que pagan a una mujer para que presten su vientre para depositarle un embrión y se accede al proceso de gestación hasta el alumbramiento o el parto.

• Madres biológicas, se deslindan de su responsabilidad de crianza y lo dejan en manos de hogares sustitutos o con los mismos abuelos.

• Madre solteras, con tendencia de tener un hijo independiente de consolidar un hogar, como lo hacen las mujeres ejecutivas que por su independencia económica y afectiva no se arriesgan a comprometerse con una pareja.

• Adopción de niños en parejas con trastornos afectivos como son el caso de parejas de homosexuales o lesbianas.

Todas estas tendencias anteriormente mencionadas, afectan no sólo el sentido de la maternidad responsable que la Iglesia enseña, sino que los más afectados son los niños que nacen, crecen y maduran independientes de un hogar que les facilite los diversos medios adecuados para un sano crecimiento integral.

Para contrarrestar estas falsas tendencias nos urge sumergirnos en los diversos niveles que implica la maternidad.

La maternidad involucra un conjunto de derechos y deberes que se deben asumir con mucha responsabilidad a nivel personal, de pareja y sociedad.

• A nivel personal, la mujer o la pareja tiene que ser consciente de lo que implica traer un hijo al mundo, porque ella debe ser responsable para proporcionar y satisfacer las necesidades básicas de su hijo como alimentación, vivienda, vestido, educación, salud y recreación, independiente muchas veces de sí la pareja esté a favor o en contra de las decisiones y de su proyecto de vida.

“Es necesario ver que la maternidad es un don inherente a la naturaleza de la mujer, donde el hijo es fruto de la relación de amor, de una opción libre, consciente, responsable y de una decisión del corazón y de la razón”.