La escalada de tensiones con el gobierno de Pyongyang no da tregua. El gobierno de ese país probó una nueva bomba de hidrógeno durante el fin de semana, y según comunicó a la prensa, fue todo "un éxito". 

Este fue su sexto ensayo nuclear y resultó 10 veces más potente que el anterior. La bomba, además, podría ser incrustada dentro de un misil balístico que tiene la capacidad de alcanzar territorio estadounidense. 

En respuesta, Estados Unidos aseguró en la mañana de ayer que está considerando "todo el comercio" con cualquier nación que haga negocios con Corea del Norte, además de otras medidas en respuesta al nuevo ensayo nuclear del régimen de Pyongyang. 

China, que es el principal aliado del régimen norcoreano, condenó firmemente el nuevo ensayo nuclear. Incluso condenó el ensayo, tildándolo como “fuertemente peligroso para la humanidad”.

Tras el lanzamiento, un terremoto de 6,3 grados de magnitud ha sido detectado en Corea del Norte próximo a las instalaciones nucleares al noreste del país, lo que puede haber sido causado por un nuevo ensayo nuclear, informaron hoy las autoridades surcoreanas. De hecho, fue el terremoto, que no fue producido por causas naturales, lo que alertó a la comunidad internacional frente al lanzamiento.