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“La buena política al servicio de la paz”, es el tema central para la próxima 52ª Jornada Mundial de la Paz, que será el 1 de enero del año entrante.  El mensaje del Papa Francisco para este evento ha sido publicado hoy por la Santa Sede, que fue firmado el pasado 8 de diciembre.

“Dar la paz está en el centro de la misión de los discípulos de Cristo. Y este ofrecimiento está dirigido a todos los hombres y mujeres que esperan la paz en medio de las tragedias y la violencia de la historia humana”.  Expresa el Papa Francisco y también explica que cada familia, cada comunidad, cada país y cada continente, así mismo cada persona, sin distinción ni discriminación “es nuestra casa común: el planeta en el que Dios nos ha colocado para vivir y al que estamos llamados a cuidar con interés”.

El Sumo Pontífice afirma que “la política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción”.

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Este es el sexto año que Jorge Mario Bergoglio celebra como Papa su cumpleaños.  Nacido en Buenos Aires, Argentina, el 17 de diciembre de 1936, en el seno de un hogar católico, el Papa Francisco cumple ya 82 años de vida y amor por el prójimo.

Su padre le enseñó la importancia del trabajo y desde muy joven trabajó en varias profesiones.  Se graduó como técnico químico.  Pero su verdadera vocación, la fe,  fue forjada por su abuela. En 1958 entró en el seminario y decidió hacer el noviciado entre los Padres Jesuitas.

En 1969 fue ordenado sacerdote.  En 1973 fue nombrado Provincial de los Jesuitas de Argentina. En 1992 recibió la ordenación episcopal y el 28 de febrero de 1998 fue nombrado Arzobispo de Buenos Aires, primado de Argentina. En el Consistorio del 21 de febrero de 2001, Juan Pablo II lo anuncia Cardenal.

Después de la dimisión del Papa Benedicto XVI, fue a Roma para el cónclave. El 13 de marzo de 2013 fue elegido Sumo Pontífice. 

Explicó la elección de su nombre papal, reveló que había pensado en San Francisco de Asís: “el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y protege la creación”. Y es precisamente en estas orientaciones, a través de gestos y escritos como la Encíclica Laudato si', donde se declina el pontificado de Francisco.

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El Papa Francisco en la Audiencia General de este miércoles 12 de diciembre del 2018, celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano, continuó con la serie de catequesis sobre el Padre Nuestro; en su enseñanza a los fieles, les indicó cómo  dirigirse a Dios Padre, con confianza para hacerle peticiones.

El Sumo Pontífice recalcó que Jesús invita a sus discípulos a acercarse a Dios y a dirigirle con confianza algunas peticiones, “no hay preámbulos en el Padre Nuestro, Jesús no enseña fórmulas para congraciarse con el Señor; al contrario, nos invita a orar a Él, derribando las barreras de la dependencia y del miedo”.

El Papa aconseja llamar a Dios simplemente como “Padre”, con toda sencillez, como los niños se dirigen al papá. Esta palabra: Padre, expresa confidencia y confianza filial.

“La oración no sólo precede a la salvación, sino que de alguna manera ya la contiene, porque libera de la desesperación de aquellos que no creen en una vía de salida de muchas situaciones insoportables”.  Asegura el Papa Francisco.

Finalizando su catequesis, El Papa expresó que la oración de petición es una forma débil de la fe, mientras que la oración más auténtica sería la de alabanza pura, la que busca a Dios sin el peso de ninguna petición. “No, esto no es verdad. La oración de petición es auténtica, es espontanea, es un acto de fe en Dios que es Padre, que es bueno, que es omnipotente. Es un acto de fe en mí, que soy pequeño, pecador, necesitado. Y por esto la oración, para pedir algo, es muy noble. Dios es el Padre que tiene una inmensa compasión por nosotros, y quiere que sus hijos le hablen sin temor”.

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En su homilía en la Misa celebrada el día de hoy 11 de diciembre Casa Santa Marta, en el Vaticano, el Papa explicó que el Señor consuela a sus hijos con ternura.

Partiendo de la lectura del Libro de Isaías: Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios, el Papa explicó que se trata del consuelo de la salvación. “Hemos sido salvados por Cristo Resucitado, que en aquellos cuarenta días, con sus discípulos, hacía precisamente eso: consolar”.

El Papa se preguntó: “¿Y cómo consuela el Señor? Con la ternura…La ternura consuela. Las madres, cuando el niño llora, lo acarician y lo tranquilizan con la ternura. Es una palabra que el mundo de hoy, de hecho, ha borrado del diccionario. La ternura”.

“El Señor nos invita a dejarnos consolar por Él y esto ayuda también en la preparación a la Navidad… Que también yo me prepare a la Navidad al menos con la paz: la paz del corazón, la paz de tu presencia, la paz que dan tus caricias”.  Expresó el Sumo Pontífice.

La Santa Sede cada mes del año hace público un video en el que se recogen las intenciones del Pontífice sobre los desafíos actuales para la humanidad, animando a la Iglesia y a todo aquel que lo desee a unirse con él en la oración.

El Papa Francisco en su décimo segundo video con las intenciones de oración para diciembre de 2018 compartió el siguiente mensaje: “si uno quiere compartir su fe con la Palabra, tiene que escuchar mucho. Imitemos el estilo de Jesús que se adaptaba a las personas que tenía ante Él para acercarles el amor de Dios. Recemos para que las personas dedicadas al servicio de la transmisión de la fe encuentren un lenguaje adaptado al presente, en diálogo con la cultura, en diálogo con el corazón de las personas y sobre todo escuchando mucho”.

El Sumo Pontífice pide rezar por las personas que se dedican a transmitir la fe. “Esta transmisión de la fe, corazón de la misión de la Iglesia, se realiza por el contagio del amor, en el que la alegría y el entusiasmo expresan el descubrimiento del sentido y la plenitud de la vida. La propagación de la fe por atracción exige corazones abiertos, dilatados por el amor”.