Foto: Elpaís.com

Una fuerte explosión estremeció el día de ayer las zonas devastadas el domingo por la potente erupción del volcán de Fuego en Guatemala.  Esta nueva erupción obligó a interrumpir los operativos de rescate por el desastre, el cual deja al menos 73 muertos y miles de evacuados.

Según análisis de expertos, nuevamente podrían registrarse flujos piroclásticos, los cuales están compuestos por ceniza, lodo, agua, palos y rocas que descienden desde la cima del volcán, de 3.763 metros de altura y situado a 35 km al suroeste de la capital.

Pese a que las autoridades admitieron que será casi imposible hallar sobrevivientes debido a la naturaleza de la erupción, que arrasó varios poblados cercanos con una avalancha de lodo y ceniza ardiente el pasado domingo, el presidente Jimmy Morales indicó en la noche del lunes que continuarán en las tareas de búsqueda y rescate el tiempo que sea necesario.

Según confirmó el Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala (INACIF) de los 73 cadáveres 19 han sido identificados.