Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

La Diócesis de Cúcuta que viene sirviendo a los migrantes venezolanos en la Casa de Paso ‘Divina Providencia’, donde se distribuyen diariamente más de 2.000 almuerzos, se acercó al  puente internacional Simón Bolívar (La Parada, Villa del Rosario), para donar a las Diócesis fronterizas 250.000 hostias, ante la escasez que se vive en el vecino país y la crisis política y social que se acentúa cada día más.

Gracias a la generosidad de esta Iglesia particular, de Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de la Diócesis de Cúcuta, se provee a Venezuela la materia prima para la celebración de la eucaristía, debido a la carencia del Pan para la consagración y participación plena y activa de los fieles en este Sacramento.

Este gesto de solidaridad, que se suma a las acciones pastorales, materiales y espirituales de ayuda a la población venezolana, llega hasta las Diócesis de Barinas (estado de Barinas) y de Guanare (estado Portuguesa de Venezuela).

Ante la crisis, es importante responder también a las necesidades de la Iglesia, para colmar de fe a quienes pasan en estos momentos por situaciones de intranquilidad.  También el pasado 28 de marzo, Monseñor Víctor hizo entrega de 250.000 hostias, para que los hermanos de Venezuela pudieran celebrar las eucaristías correspondientes a la Semana Mayor.