Seminaristas Joel Díaz y Francisco Salazar.  Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

Al grupo de los seminaristas de la Diócesis de Cúcuta formándose en Roma, Italia, se unen dos más, se tratan de Joel Arley Díaz y Francisco Salazar.

El Obispo de esta Iglesia particular, Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, decidió otorgarles esta oportunidad para que adelanten sus estudios del ciclo de configuración (Teología) en la Universidad católica Atheneo Pontificia Regina Apostolorum, misma institución a la que asisten sus coterráneos Víctor Julián Flórez; Jesús Fajardo; Elkin Ardila; Yesid Rubio; Rafael Aparicio y Yhon Canedo.

Este martes 13 de agosto, Díaz y Salazar emprendieron su viaje, con el ánimo de fortalecer su vocación.  La Diócesis de Cúcuta pide a los fieles sus oraciones, encomendarlos al Señor para que los guíe y atiendan con sabiduría cada reto.  ¡Enhorabuena!

Foto: Centro de Comunicaciones de la Diócesis de Cúcuta

En hechos deplorables se vio envuelto un menor de edad del municipio de El Zulia, Norte de Santander, quien denunció que fue abusado sexualmente por el párroco de esta comunidad.

Inmediatamente, Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de la Diócesis de Cúcuta, obró en cumplimiento a las normas que la Iglesia ordena en estos casos, empezando por la suspensión del servicio ministerial del implicado.

Frente a estos lamentables hechos, la Diócesis convocó a una rueda de prensa para dar a conocer, a través de un comunicado oficial, a la opinión pública lo sucedido y el accionar de la Iglesia católica, la cual defiende en primer lugar a los niños y a las niñas.

Esta Iglesia particular expresa en el comunicado: “Ratificamos nuestro compromiso de  actuar con claridad y transparencia para seguir siendo  la Iglesia que acoge y camina junto a los más pobres y necesitados de nuestra sociedad”.

Descargar comunicado.

Foto: cortesía

El Banco Diocesano de Alimentos (BDA) realiza cada año la campaña ‘Mercatón’ en el marco de la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo.  Esta campaña tiene como objetivo recolectar alimentos no perecederos que los fieles católicos ofrecen en las parroquias de la Diócesis de Cúcuta.

Estos alimentos se acopian en el BDA para ser entregados a la población más necesitada a través de ‘kits’ de mercados para mitigar el hambre y la desnutrición que se presenta en el departamento.

Balance Mercatón 2019

Imagen: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

De lo recaudado, a la fecha se han entregado 770 ‘kits’ de mercado; de los alimentos recibidos se destinaron a beneficiar 225 familias en 15 parroquias; 545 familias en condición de vulnerabilidad, inmigrantes, adulto mayor, discapacitados y desplazados.

Las comunidades religiosas beneficiadas fueron seis: Asilo de ancianos Rudesindo Soto; Hogar de Nazareth Madre Teresa de Calcuta; parroquia San Antonio de Padua (El Zulia); Hijas de los Sagradros Corazones de Jesús y María; Hermanas Clarisas de Bochalema; Fundación Nueva Vida.

Fotos: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El pasado 27 de julio, en las instalaciones del Seminario Mayor San José de la Diócesis de Cúcuta, se desarrolló el X Encuentro Vocacional, en el que participaron 18 jóvenes.

Acompañados de los seminaristas, el padre Víctor Leonardo Ordónez, delegado de la Pastoral Vocacional, y el padre Richard Moreno, se realizaron actividades lúdicas y momentos especiales de oración, donde se repasó a San Mateo 5, 13-16 (Sal de la tierra y luz del mundo), pasaje donde el Señor compara a los cristianos con estos elementos, porque ambos son esenciales en la vida cotidiana, de esta forma, los vocacionados están llamados a ser discípulos de Jesús y cumplir con un propósito en esta realidad.

Durante la jornada se estudió la vocación del Papa San Juan Pablo II, ante lo cual, los jóvenes quedaron motivados y expresaron que la experiencia vocacional de Su Santidad los anima a seguir compartiendo en estos encuentros, donde se refleja un ambiente de fraternidad y encuentro con Jesucristo.

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El Obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Venezuela, Mario del Valle Moronta, declaró recientemente que el “Estado no ha hecho nada” ante el drama de violencia que vive su país y la crisis se acrecienta.

Para Monseñor Moronta ha sido un milagro, todo el trabajo que realiza la Diócesis de Cúcuta, sacerdotes colombianos y venezolanos, laicos en esta zona de frontera, que han mitigado las necesidades del pueblo venezolano en condición de migrantes o refugiados.  “Cuando uno habla de los milagros, muchas veces uno piensa que son milagros que transforman la salud de alguna persona, y cuando uno ve el trabajo que está realizando el Obispo de Cúcuta (Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid), uno dice que verdaderamente existe el milagro, el milagro de la presencia de un Dios que salva”, expresa Monseñor.

La situación en la frontera desbordó los límites, la población extranjera en Colombia va en aumento, afirma el Obispo de San Cristóbal que “ciertamente estamos sobrepasados, porque cada día hay más migrantes, y cada día los migrantes van trayendo dificultades propias de la situación que se ha creado.  Aun cuando estamos  sobrepasados contamos con la ayuda de Dios y la ayuda de Dios se manifiesta de distintas maneras: en el entusiasmo de muchos voluntarios, de muchos laicos. En la dedicación de nuestros sacerdotes tanto del lado colombiano como del lado venezolano, y la fraternidad que pienso que ha ido creciendo entre la diócesis de Cúcuta y San Cristóbal y otras diócesis también hermanas de Colombia y de Venezuela”.

Monseñor aclara que el tránsito de venezolanos por carreteras internacionales no pertenece a una situación pasajera, sino a un verdadero momento de crisis, que además, puede agravar la convivencia social, por eso pide, que estos caminantes sean atendidos “con la dignidad de hijos de Dios”.

Otra realidad mencionada por el prelado, es la violencia que azota la frontera a manos de grupos armados al margen de la ley, y que algunos de estos, ya operan en toda Venezuela.  “2.219 kilómetros abarca la frontera entre Colombia y Venezuela. Una tierra de nadie, en cierto sentido, en donde han echado raíces a lo largo de los años grupos irregulares de la guerrilla, paramilitares y ahora también colectivos. Estos últimos, actúan no sólo en la frontera sino en toda Venezuela, amparados y defendidos por entes gubernamentales”.  Ante la zozobra e inseguridad con la que viven los venezolanos, se les suma –asegura Monseñor- el abandono de las Fuerza Armada Nacional, que no pareciera estar al servicio del pueblo.

Moronta, Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, dice: “nos sentimos indefensos ante el mundo”, ya que a partir de la crisis económica, política y social, se desprenden otros dramas: mafias, narcotráfico y trata de personas.

“Estamos viviendo un momento duro, pero dicho en términos de la Iglesia, son momentos en que así como abunda el pecado, sobreabunda la gracia; y en estos momentos de dificultad, de problemas, sobreabunda junto con la gracia de Dios y la fuerza del Espíritu Santo que nos acompaña, la decisión de hombres y mujeres, laicos, sacerdotes que están trabajando en beneficio de los que más sufren”.  Monseñor agradece la labor de la Iglesia católica a través de las “Cáritas, pastorales sociales, comunidades eclesiales, que con su presencia en zonas vulnerables, hacen que la gente se sienta acompañada”.

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