La Diócesis de Cúcuta, en la tarea de disponer a los jóvenes a aumentar su compromiso con la Parroquia, inicia la Escuela de Animadores Juveniles, proyecto avalado por Monseñor Víctor Manuel Ochoa.  Es un espacio pensado desde la Conferencia Episcopal de Colombia, allí los Obispos expresaron su deseo por capacitar a los jóvenes como líderes.

El objetivo de la Escuela es ayudar a las Parroquias a formar a jóvenes que demuestren ser emprendedores y comprometidos con la Iglesia y también, ayudarlos a encontrar su vocación, motivarlos a una vida religiosa.

La cita es hoy miércoles, en el Colegio Seminario Menor a las 7:00 p.m.  La inscripción es totalmente gratis, una vez matriculados, deberán llevar foto, documento de identificación y carta del Párroco que lo recomienda.

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

La Agencia de Servicio de Información Religiosa Italiana (S.I.R.), resalta la solidaridad de la Iglesia con la población venezolana y menciona la situación como “el puño de hierro del presidente Maduro”, que genera la hambruna, el desabastecimiento de los víveres de primera necesidad, de medicinas y vacunas para niños.

Muchos de los venezolanos salen de su país por Colombia, especialmente por la frontera del Estado Táchira con el departamento Norte de Santander. Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid en esta entrevista, cuenta como “cada día son más los venezolanos que recorren los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, entre ellos, familias completas, jóvenes, niños, mujeres embarazadas”.  Frente a toda la problemática social que se vive por la llegada masiva de venezolanos a Colombia, la Iglesia local hace un gran esfuerzo, de tener la mano a estos hermanos, para acogerlos, ayudarlos, acompañarlos.

Durante siete meses se han distribuido 330 mil raciones de comida. Cada día se sirven al menos 8 mil platos de comida caliente, a través de las mesas dispuestas en diferentes parroquias. Mons. Víctor reitera que todo esto que se realiza “es una llamada a la caridad, a la cual estamos respondiendo, tratamos de vivir la cultura del encuentro que el Papa Francisco nos indica continuamente”.

Vea las notas en los siguientes enlaces:

https://agensir.it/mondo/2018/02/19/i-venezuelani-in-fila-per-andare-in-colombia-vescovo-di-cucuta-hanno-fame-malattie-sono-sfiniti-e-denutriti/

https://agensir.it/quotidiano/2018/2/19/colombia-mons-ochoa-cadavid-cucuta-in-sette-mesi-distribuiti-ai-venezuelani-330mila-pasti/

El Santo Padre Francisco con un Rescripto de la Secretaría de Estado, en fecha 17 de enero de 2018, ha nombrado al padre Pedro Alejandrino Botello como Capellán de Su Santidad.

Este nombramiento enaltece y honra al clero de la Diócesis de Cúcuta; el Santo Padre Francisco ha querido unir a la familia pontificia a un sacerdote venerable, de edad avanzada, que en nuestro clero se distingue por su espiritualidad y por su capacidad de servicio en el sacramento de la confesión en la Catedral diocesana de San José.

Es tradición desde hace muchos siglos, que el Santo Padre en los servidores y en las personas que le acompañan en el Palacio Apostólico disponga de los Capellanes; hasta hace poco tiempo estos títulos tenían tres dignidades: Capellán de Su Santidad, Prelado de Honor y la de Protonotarios Apostólicos Supernumerarios.  El Papa Francisco ha conservado solamente la dignidad de Capellán de Su Santidad.  Habitualmente se concede el título de Monseñor a estos Capellanes.

Nos congratulamos con el padre Pedro Botello por esta designación pontificia y la hacemos extensiva a todos los sacerdotes, le presentamos al padre nuestros parabienes y confiamos que pueda esta distinción honrar su sacerdocio y honrar a los sacerdotes de la Diócesis de Cúcuta, que con gran empeño pastoral y apostólico cumplen sus servicios en nuestras comunidades.

Ante este reconocimiento el Padre Pedro Botello manifestó: “Monseñor Víctor Manuel me sorprendió con la noticia. Doy las gracias; la dignidad del sacerdote, del ser humano, es ser fiel, hacer lo que Dios espera de nosotros, servir a la comunidad. Esta distinción me motiva a hacer una entrega más generosa a Dios y a los hermanos”.

Enhorabuena Monseñor Botello.

Foto: Centro de Comunicaciones Diócesis de Cúcuta

El 14 de febrero, Miércoles de Ceniza, se celebró la Santa Eucaristía, en la Catedral San José de Cúcuta, a la cual asistieron aproximadamente 1.000 fieles quienes devotamente celebraron la imposición de la ceniza como señal de la disposición de cambio que se tiene para esta Cuaresma.
 
A la multitudinaria misa también asistieron unidades del Ejército Nacional y la Policía Nacional, estudiantes de colegios de la ciudad que iniciaron el día asistiendo a la santa misa antes de ingresar a sus respectivos planteles educativos, también acudieron periodistas tanto para cubrir la solemne celebración cristiana como para recibir el alimento espiritual, que es la Palabra. Por supuesto, también un gran número de religiosos cumplieron la cita en el Templo principal de la Diócesis de Cúcuta.
 
Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, quien precedió la Eucaristía, señaló en la homilía esta fecha tan especial para la fe católica. Anunció que con el miércoles de ceniza, comienza un camino de penitencia, oración y limosna. Por 40 días se caminará hacia la pascua, la alegría gozosa de la resurrección de Cristo.
 
La Santa Madre Iglesia prepara a sus creyentes con un ejercicio particular, la reflexión ordenada y constante sobre la Palabra de Dios.
 
Monseñor enuncia al profeta Joel: “Convertíos a mí de todo corazón”. Además afirma que el profeta usa una figura que toca a todo los feligreses: Rasgad vuestro corazón. “Hay que rasgar, hay que romper el corazón humano que puede estar lejos del Señor”.

“En la Escuela de Jesús, cuidamos a nuestros niños” es el lema que acompaña esta Campaña, liderada por la Diócesis de Cúcuta, en beneficio del Asilo Andresen.

Ayer en horas de la mañana se lanzó oficialmente la Campaña, en presencia de los medios de comunicación de la región se llevó a cabo la rueda de prensa para promover este proyecto.  Encabezada por Monseñor Víctor Manuel Ochoa, quien otorgó todos los detalles al respecto sobre la conformación de la Fundación Asilo Andresen, sus necesidades y las propuestas que ha gestionado la Diócesis de Cúcuta para el sostenimiento del mismo.

En vísperas de iniciar la Cuaresma, la Diócesis de Cúcuta que peregrina en esta zona fronteriza del país, invita a vivir la caridad y a servir con alegría a los hermanos en situación de vulnerabilidad.

Recordemos que el objetivo de la Campaña de Comunicación Cristiana de Bienes 2018 es incrementar los cupos en el Asilo Andresen para niños de familias migrantes en Cúcuta, con el fin de ofrecerles el alimento y la educación necesaria. 

La  Diócesis de Cúcuta propone participar en la Providencia de Dios, como lo proclama el Papa Francisco: “Como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia”.