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En  este  sentido,  el procurador  Regional  de Norte de Santander, Edgar Fandiño, solicitó a la ministra  de  Educación,  Yaneth  Gina  Tovar,  la  reubicación  de algunos estudiantes bajo amenaza, en el Catatumbo, a través del  oficio  número 2033,  con  fecha  del 6  de  agosto.

El Obispo de Ocaña, Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, solicitó que a los estudiantes que van a presentar el Icfes, se les otorgue las garantías necesarias, porque les preocupe se vulnere su integridad física, ante los hechos violentos en el Catatumbo.

En  el  comunicado remitido  al  Ministerio, firmado  además  por  el defensor del Pueblo, Jorge Villamizar, se  indica  que  el  Ministerio debería contemplar “la posibilidad de que los estudiantes de las zonas más conflictivas sean trasladados a la capital de  este  departamento  para poder  cumplir  con  la  presentación de estas pruebas”.

Los padres de familia están preocupados porque son conscientes de la importancia de estas pruebas al finalizar el bachillerato y no quieren que sus hijos pierdan la oportunidad.

Monseñor manifestó que las  escuelas deben ser “territorios de paz”, en los que no tenga cabida ningún actor armado.