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Por medio de panfleto, el EPL anunció inicio de paro armado desde el 15 de abril, por lo cual, los habitantes no salen de sus casas, los negocios no abrieron, los campesinos no sacaron los productos agrícolas. Además, los padres de familia se abstienen de enviar a sus hijos a estudiar. 

Las empresas transportadoras suspendieron la circulación también por temor a represalias.  Aunque la Policía Nacional ha declarado que la situación es de normalidad y desmienten la veracidad del panfleto, la comunidad del Catatumbo se niega a exponerse y por eso, han paralizado el desarrollo normal de sus actividades. 

Las afirmaciones de la Policía causaron indignación en los habitantes, porque sienten abandono de las autoridades.  El representante de la Asociación de Campesinos del Catatumbo, Olger Pérez Quintero, manifestó: “Municipios como Hacarí, San Calixto, Teorama, El Tarra, Tibú y Convención, parecen pueblos fantasmas. Exigimos respeto a la gente y la intervención de los organismos de derechos humanos. Todo el mundo guarda silencio. Dónde están los dirigentes, alcaldes y personeros nunca se pronuncian, mientras que los campesinos sufren los efectos de la violencia”. 

Por otra parte, el coronel George Quintero, comandante de la Policía en Norte de Santander, informó que las autoridades están haciendo lo posible para garantizar la movilidad.