Por: Pbro. Onofre Peñaranda

Cuatro pactos consigo mismo cómo la mejor confesión del año. Un convenio personal por una penitencia que no se quede en generalidades religiosas solamente. Un fallo sincero para que el sacramento lleve a ser más humano. Una buena determinación que recuerde como la vida es un sueño. Un juicio sobre las pretensiones y posibilidades de lograr una vida más digna.

1. Sé impecable en tus palabras, íntegro al hablar de sí mismo y de los demás. La palabra tiene un poder enorme para destruir y levantar, para la vida o la muerte. La palabra es un misterio que revela al ser o lo oculta. Espada de doble filo. Interpela a quien la pronuncia y cuestiona a quien la oye. Cuánto daño se hace con el lenguaje vulgar.

2. No tomes nada personalmente. Lo que los demás digan o hagan contra ti es la proyección de sus propias personalidades. Las acciones y las palabras expresan los sueños. No explotes al momento cual olla de presión. Sigue la regla de las 3R: Respeto por ti, respeto a los demás y responsabilidad por tus acciones.

3. No hagas suposiciones. En los desacuerdos con tus seres queridos aborda solamente la situación actual. No remuevas el pasado. Expresa con claridad lo que sucede. Habla y no comas callado.

Evita por encima de todo la tristeza y los melodramas. No permitas que un pequeño disgusto dañe una gran amistad. Una buena confesión debe llevarte a aceptar las cosas que no puedes cambiar.

4. Haz siempre lo máximo que puedas. Ten en cuenta que los grandes amores como los grandes logros, implican grandes riesgos en la vida. Cumple tus promesas y aun cuando pierdas, no pierdas la lección. Así no tendrás que juzgarte ni maltratarte o tener que lamentar. Delega aquellas tareas que no puedas hacer. Ten en cuenta tu salud cuando hagas estos acuerdos. Te llevará a vivir la mejor Pascua de tu vida.