link El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, tiene una buena anécdota para explicar uno de los principales resultados de la Encuesta de Situación Nutricional de Colombia (Ensin) 2015, que fue presentada ayer. Hace un año, cuenta, en medio del intenso debate y el lobby político que puso en marcha la idea de ponerle un impuesto a las bebidas azucaradas, llegó al país un investigador mexicano. Al ver las cifras de sobrepeso y obesidad colombianas, se alarmó. “Ya casi no están a tiempo”, dijo. “Los indicadores son parecidos a los que teníamos hace unos años. En ese momento nuestra respuesta fue la inacción. Ojalá a ustedes no les suceda lo mismo”. Hoy, México es uno de los países con tasas más altas de exceso de peso (siete de cada diez adultos tienen varios kilos de más) y entre los países de la OCDE sólo es superado por Estados Unidos.

La inquietud del investigador es una preocupación que comparten los epidemiólogos colombianos. La obesidad y el sobrepeso son asuntos que, como lo demostró la Ensin, se le pueden estar saliendo de las manos al país. Mientras en 2005, en el caso de los adultos, el sobrepeso era de 32,3 %, en 2015 ascendió a 37,7 %; la obesidad pasó de 13,7 % a 18,7 %, y el exceso de peso presentó un aumento de más de diez puntos porcentuales. Hoy es de 56,4 %.

narrative and descriptive essays Las cifras se repiten en todos los grupos poblacionales. En quienes tienen entre 5 y 12 años, el exceso de peso creció de 18,8 % en 2010 a 24,4 % en 2015. Algo similar sucedió entre los adolescentes (de 13 a 17 años): antes ese dígito era de 15,5 % y hoy es de 17,9 %.

Como lo advirtió Gaviria, este panorama, que ya se venía pronosticando desde hace meses, muestra que algo no se está haciendo bien. En sus palabras, se necesitan más instrumentos de política pública para combatirlo. Retomar el debate sobre los impuestos a las gaseosas es uno de los caminos. Otro es empezar a tomar medidas frente al etiquetado de los alimentos ultraprocesados. Son estrategias que ya se ha intentado a poner en marcha, pero en la pelea entre la salud pública y la industria no siempre basta con tener el respaldo de la ciencia para salir ganador.

Buy Custom Papers El debate es complejo porque en medio de ese problema hay muchos factores en juego. Uno más quedó en evidencia con la encuesta de nutrición. Los colombianos están pasando mucho tiempo frente a las pantallas de televisores, computadores o celulares y le están dedicando menos horas a hacer ejercicio. La tendencia, de nuevo, se repite en todos los grupos poblacionales.

home page El 61,9 % de los niños entre tres y cuatro años gastan más de dos horas diarias frente a estos dispositivos. Por el contrario, sólo uno de cada cuatro menores dedica el suficiente tiempo a jugar de manera activa. Los patrones son mucho más altos en las familias de más dinero y en las ciudades. En los estratos altos, el porcentaje de niños que están más de dos horas pegados al televisor o a los videojuegos es de 74,3 %.